Eco-Viajes

El Tren "Campos de Castilla" llega a Soria

Soria celebra el centenario de la primera edición de “Campos de Castilla”, de Antonio Machado.

Claustro de San Juan de Duero
Claustro de San Juan de Duero

Cuando se cumplen cien años desde que apareciera la primera edición de Campos de Castilla, un recorrido en tren invita al viajero a seguir los pasos del poeta y conocer los lugares y paisajes que Antonio Machado describió en su obra.

El viaje comienza en Madrid, en la estación de Chamartín, para hacer el mismo trayecto que Antonio Machado realizó en 1907, cuando obtuvo en Soria su cátedra como profesor de francés. Esta ciudad marcaría su vida porque allí encontrará el amor de Leonor, contraería matrimonio,  publicaría Campos de Castilla en 1912 y tendría que sufrir, ese mismo año, la muerte de su esposa.

En la estación de Sigüenza comienza el viaje en el tiempo y al tren suben tres nuevos viajeros que nos trasladan a principios del siglo XIX. Una alcahueta que lleva sus plantas medicinales en una cesta, un revisor un poco despistado y una mujer amante de la poesía de Machado. Ellos acompañarán a los viajeros hasta la estación de Soria, donde les esperará una degustación de productos típicos de esa tierra.La alcahueta del Tren Campos de Castilla

Ya en la ciudad, lo que queda de mañana del sábado y la tarde se dedica a recorrer los lugares machadianos, primero en un trenecito y después a pie. Soria obtuvo relevancia de la mano de los romanos, aunque donde se levantan los restos del Castillo, se han descubierto vestigios de un asentamiento más antiguo. Pero la importancia la acaparaba Numancia, situada a unos kilómetros de la ciudad. No será hasta el siglo XI, cuando es reconquistada por Alfonso VIII , que lleva a cabo su repoblación, con nuevos habitantes que comienzan a construir sin ningún orden –levantaban la iglesia y alrededor se desarrollaba la vida- y que en torno al año 1300 edificaron la muralla para protegerse. Como curiosidad, el actual parque de La Dehesa  −o parque de la Alameda de Cervantes− estaba situado extramuros de la ciudad y recibe ese nombre porque era donde la población guardaba el ganado. Soria crece en los siglos XVI, XVII y XVIII gracias a la lana, que será el principal factor de desarrollo de la ciudad. En esos siglos se construirán los principales palacios.

Comienza el recorrido viendo los restos de la muralla, después el viajero descubre las joyas románicas de la ciudad, el románico en Soria es abundante y variado, en general es austero pero de una gran belleza. La pequeña Iglesia de San Juan de Rabanera posee uno de los ábsides más bonitos de la Península y su portada procede del templo de San Nicolás, hoy en ruinas. La Iglesia de Santo Domingo, y fundamentalmente su fachada, es uno de los más valiosos monumentos de la arquitectura románica castellana. Destacan especialmente el magnífico rosetón y la portada, un libro abierto para una población medieval que era mayoritariamente analfabeta.

Tras los pasos de Antonio Machado se llega al instituto –hoy Instituto Antonio Machado− y al aula donde no cuesta imaginar al poeta impartiendo clases de francés. Su clase se mantiene intacta, pero el estudio y la vida fluyen alrededor porque hoy sigue siendo un centro de enseñanza.

Después, en la Plaza Mayor, la iglesia de Nuestra Señora de la Mayor, donde el poeta contraerá matrimonio, en 1909, con Leonor Izquierdo: ella tenía 15 años y él 34. En esta misma plaza se encuentra la Casa de los Doce Linajes –actual Ayuntamiento-, construida en el siglo XVII. Su escudo nos recuerda que fue la sede de los Doce Linajes, el lugar de reunión de las familias nobles más poderosas de la ciudad. El Palacio de la Audiencia, con el reloj de Machado dando la hora cada quince minutos ("el reloj de la Audiencia da la una", escribió el poeta) fue reconstruido en el siglo XVIII para albergar el Consistorio, el Juzgado y la Cárcel.

El recorrido, entre versos de don Antonio, termina ante el Palacio de los Condes de Gómara, un imponente palacio renacentista, con una fachada de alrededor de 100 metros, construido en el siglo XVI por encargo de Francisco López del Río y Salcedo, Conde de Gómara, para dar muestra de su poder.

En el tiempo libre del que dispone hasta el espectáculo cultural de la noche, el viajero no puede dejar de visitar el maravilloso claustro de San Juan de Duero, uno de los más singulares del románico, en el que se combinan diferentes arquerías y distintos estilos. Después, recorriendo las orillas del Duero, por donde Antonio Machado caminaba del brazo de Leonor, se llega primero a San Polo y después a San Saturio. A través de un túnel se atraviesa la iglesia de San Polo, de supuesto origen templario y fundada en el siglo XIII. San Saturio se levanta, imponente, sobre el Duero. Fue construida sobre la gruta en la que, según la tradición, vivió en el siglo VI, el noble Saturio.

El domingo es el momento de seguir el recorrido que hiciera Machado para visitar las Fuentes del Duero. Emulando ese viaje que inspiró La tierra de Alvarzonzález, el visitante llega a Vinuesa, donde todavía resuenan los ecos de la leyenda que nos narra un curioso personaje, para acabar en la fascinante, enigmática y nevada Laguna Negra, encajada entre rocas y rodeada de pinares. Situada en la Sierra de los Picos de Urbión, a más de 2.000 metros de altitud sus oscuras aguas son de origen glaciar, fruto de la acción del hielo durante las glaciaciones del Cuaternario.

Aquí termina el viaje siguiendo los pasos de Antonio Machado. A media tarde,  el tren espera al turista para volver a Madrid, con los versos del poeta en la memoria y pensando en nuevos lugares que conocer para una próxima visita.


 

El precio de este paquete turístico es de 99 o 110 euros –dependiendo del hotel- e incluye el traslado de Madrid a Soria, degustación productos Saborea Soria, alojamiento, desayuno y todas las visitas guiadas. Más información en el Tel. 975 232 252 y www.soriavacaciones.es.

El Tren "Campos de Castilla" llegará a Soria dos fines de semana de cada mes hasta octubre.