Eco-Viajes

Además de por sus calas idílicas y la fiesta sin fin, Ibiza es conocida por su pasado hippy, y buena cuenta de ello son los mercadillos. Nos damos una vuelta por el de Es Canar, que de abril a octubre se celebra todos los miércoles.

Si hay algo famoso en Ibiza, con permiso de sus discotecas y múltiples eventos techno-musicales veraniegos, son sus mercadillos, resquicios de una época en la que los hippies encontraron en la isla su particular remanso de paz y amor.





Bien es cierto que, prácticamente, en cada pueblo, podemos toparnos con puestos de artesanía, pero los mercados por excelencia son dos: Las Dalias, que se celebra cada sábado en Sant Carles de Peralta, y Es Canar, que tiene lugar en Punta Arabí (Santa Eulària-Es Canar) cada miércoles.





Hace unas semanas tuve la oportunidad de visitar este último, Es Canar, y lo que os cuento a continuación es la impresión que me ha causado.

Nada más llegar al pueblo el primer reto es encontrar aparcamiento, misión complicada si quieres escaquearte de los 4 euros que te reclaman en el "hippy parking" de arena y tierra del mercadillo. En el pueblo existe zona blanca, pero la cantidad de tráfico que mueve el evento dificulta la tarea; ya sabéis, es cuestión de suerte (o de pegarse un buen madrugón).





El entorno en el que se distribuyen la multitud de puestos es muy agradable, similar a una pequeña villa con callejuelas repletas de todo tipo de puestos, unos más artesanos que otros, todo hay que decirlo. Predominan las coronas de flores, emblema por excelencia de la isla y la ropa ibicenca, blanca y ligera.

Joyas, cerámica, cosmética natural, amigurumi y algún que otro curtidor ocupan la zona de los talleres, un espacio en el que los vendedores ofrecen productos de fabricación propia.





En la Chumbera, otra zona del mercado, pintores y diseñadores se ponen manos a la obra con sus creaciones en vivo y en directo.





El sol aprieta y la gente se anima con alguna bebida refrescante. En la Carpa se ofertan diversos tentempiés que se pueden acompañar con cerveza artesana de elaboración propia.





La música en vivo es otra de las protagonistas del paseo; diversas bandas amenizan la jornada y nos deleitan con conciertos in situ. ¡Buena nota para ellos!

No quiero pasar por alto las actividades para los más pequeños, que cuentan con un espacio propio, el “Hippy Kids”, dentro del mercadillo: talleres de reciclaje, de manualidades, etc.





Lo que más me ha sorprendido es la cantidad de merchandising del “hippy market” que se vende a la entrada del mismo, photocall incluido.





En conclusión, y bajo mi humilde opinión, la visita merece la pena por el ambiente que se vive, más que por las joyitas que podamos encontrarnos, que, excepto contadas excepciones, no difieren mucho de lo que podemos ver en otros mercadillos.

¿Será que la globalización ha llegado también al mundo mercadillo? ¿O estamos hablando del hippy-bussiness?

Hippy Market Es Canar se celebra los miércoles de 10 a 19h., desde abril hasta octubre.

Avda. Punta Arabí s/n. Es Canar.
Santa Eulària des Riu