Eco-Viajes

¿Te animas a hacer jabón? Elsa Vega Romero nos cuenta su experiencia en el taller organizado en DIY Show. Secretos, trucos y una receta para jabón casero hecho a mano.

Hace un par de meses tuve la oportunidad de asistir a un taller de elaboración de jabones. El marco no podía ser mejor: el DIY Show, una feria donde, como dicen sus creadores, "lo bueno sale de ti mismo" (y de la que en breve podéis volver a disfrutar).


El caso es que entre cursos para decorar galletas y tartas, tejer gruesas bufandas para abrigarnos de este frío o crear pulseras y collares con objetos reciclados, llamó poderosamente mi atención el taller de elaboración de jabón impartido por La Jabonería de la Almendra.


Cuando era pequeña recuerdo que mi abuela lavaba la ropa a mano con una gruesa pastilla que ella misma fabricaba y tenía clavada la espinita de no saber cómo desde la sosa cáustica (a la que tenía orden estricta de no acercarme) y los aceites esenciales y mantecas surgía el perfumado milagro espumoso. Y me emocionó mucho poder descubrirlo…



  Mis pastillas de jabón


Durante las dos horas que duró el taller nos explicaron, en primer lugar, que el jabón surge de la mezcla de un ácido (grasas o aceites vegetales) con un básico. Como ácido solemos usar grasas vegetales o animales y como básico hidróxido de sodio o sosa cáustica. Cuando la sosa se disuelve en agua y se añaden los aceites se produce la llamada "saponificación". Esto significa que el básico ya está listo para ser neutralizado y, tras el tiempo de reposo, dejará de estar presente en el jabón, de modo que la pastilla se hace con hidróxido de sodio, pero no lo contiene.


¡Como veis, todo un trabajo de química!


Es fundamental conocer los porcentajes exactos de nuestra mezcla. Para ello utilizamos esta calculadora.


Nuestra profesora elaboró jabón exfoliante suave de avena y cada uno nos llevamos una pastilla a casa. Durante la segunda mitad del taller debíamos de aplicar los conocimientos aprendidos y fabricar jabón de lavanda.



  Mezclando los aceites


 
Ataviados cual astronauta, con gafas protectoras, guantes y mascarilla nos pusimos manos a la obra. En primer lugar calentamos los aceites de la mezcla, siempre a una temperatura inferior a 60º para que no pierdan propiedades. Por otra parte, medimos la cantidad necesaria de agua destilada y añadimos la sosa (siempre en este orden y al aire libre porque la sosa tiene su peligro...).



  Tomando la temperatura


El siguiente paso consiste en comparar temperaturas con un termómetro: la de los aceites por un lado y la de la mezcla de agua y sosa por otro. Cuando alcanzan una temperatura similar (con unos 5º de diferencia como mucho) entre 28 y 60º podemos mezclarlas entre sí echando la sosa a los aceites.



  Batiendo la mezcla


Esta mezcla, a la que se añadirán los aditivos del jabón, si es que los lleva, ha de batirse hasta que adquiere una consistencia similar a las natillas. Una vez listo se reparte la mezcla en moldes, donde permanecerá un par de días hasta que se solidifique. Una vez desmoldadas nuestras pastillas de jabón, habrá que dejarlas secar en un lugar seco y sin luz directa durante 4 semanas.



  Preparando las pastillas de jabón


Hacer jabón me ha parecido relajante, ameno, interesante. Sin duda, lo recomiendo. ¿Os animáis a hacer vuestro propio jabón?


Para los valientes, aquí os dejo la receta para 1.500 gr de jabón de lavanda:


- Manteca de cacao: 106 gr.
- Aceite de coco:169 gr.
- Aceite de oliva: 553 gr.
- Aceite de aguacate: 33 gr.
- Aceite de almendras: 163 gr.
- Agua: 341,9 gr.
- Sosa: 133gr.
- Aceite esencial de lavanda: 75 gr.